Colocar un implante requiere saber cuánto hueso hay y dónde están las estructuras que se deben respetar. Por eso el diagnóstico por imagen es el primer paso.
1. Radiografía panorámica
Da la visión general: estado de los dientes vecinos, altura aproximada de hueso y presencia de patología. Suele ser el primer examen. Ver panorámica.
2. Cone Beam / Scanner 3D (el examen clave)
Para planificar el implante con seguridad se necesita el Cone Beam: mide el hueso en alto y ancho, muestra la densidad y ubica el nervio dentario y los senos maxilares. Con estos datos, el especialista elige el implante y evita complicaciones.
¿Por qué no basta con una 2D?
Una imagen plana no muestra el grosor del hueso ni la profundidad real. El 3D evita sorpresas durante la cirugía y permite una planificación digital precisa.
Tip: lleva la orden de tu implantólogo indicando la zona. Si necesitas evaluación de senos maxilares para implantes superiores, también la realizamos.