La mayoría de los tratamientos de conducto se planifican con una radiografía periapical. Pero en casos complejos, el Cone Beam 3D marca la diferencia.
¿Cuándo se indica en endodoncia?
- Conductos difíciles o con anatomía poco habitual.
- Reendodoncia: dientes que ya fueron tratados y siguen con molestias.
- Sospecha de fracturas radiculares o conductos no detectados.
- Lesiones periapicales que requieren evaluación 3D.
¿Qué ventaja aporta?
Una periapical superpone estructuras; el Cone Beam separa la anatomía en 3D. Así el endodoncista puede ubicar todos los conductos y entender el problema con precisión antes de tratar.
Si tu endodoncista solicitó un estudio 3D "localizado" del diente, es exactamente lo que realizamos. Ver también 2D vs 3D.